La cárcel de Cartago
La cárcel de Cartago
El consejo de la ciudad de Nauvoo autorizó la destrucción de una imprenta que había estado imprimiendo mentiras sobre la Iglesia. Los vecinos que no eran mormones se enojaron por esto y se originó un disturbio. José Smith, Hyrum Smith y otros fueron arrestados por empezar el disturbio. El Gobernador les prometió a los hombres que si ellos se sometían al arresto e iban a la cárcel en Cartago, él los protegería. Ellos accedieron a ir a la cárcel y someterse al juicio. Mientras estaba en Cartago, José fue amenazado numerosas veces.
En la mañana del 27 de junio de 1844, en la cárcel de Cartago, José escribió una carta a su esposa, Emma: “Estoy muy resignado a mi suerte, sabiendo que estoy justificado, he hecho lo mejor que podía haber hecho. Dales mi amor a los niños y a todos mis amigos… Que el Señor los bendiga a todos” (Historia de la Iglesia 6:605).
Durante la tarde, los cuatro hombres en la cárcel (Joseph, Hyrum, John Taylor, y Willard Richards) se sentían abatidos. Le pidieron a John Taylor que cantara un himno llamado “Un pobre forastero”. Una parte del himno se adecuaba especialmente a sus condiciones:
Lo vi esperando en prisión
la muerte como un vil traidor.
De la calumnia defendí
a mi amigo con valor.
En prueba de mi amistad
me suplicó por él morir;
la carne quiso rehusar,
mas mi alma libre dijo “¡Sí!”
Al forastero vi ante mí;
Su identidad Él reveló;
las marcas en Sus manos vi:
reconocí al Salvador.
Me dijo: “Te recordaré”,
y por mi nombre me llamó.
“A tu prójimo ayudaste y
así serviste a tu Señor”.
(“Un pobre forastero”, Himnos SUD, No.16)
Un poco después de las 5:00 una turba de 100 hombres, quienes para disfrazarse se habían pintado la cara de negro, se encaminó hacia la cárcel. Asaltaron la cárcel y empezaron a disparar a través de la puerta. Hyrum fue herido en la cara. José se inclinó sobre su hermano y dijo “¡Oh querido hermano Hyrum!”. José hizo tres disparos a través de la puerta hacia la turba. John Taylor intentó salir por la ventana, pero fue herido. Uno de los tiros dio en su reloj de bolsillo, otro en su muñeca, otro en su rodilla izquierda y otro en su cadera izquierda. José Smith fue a la ventana sabiendo que no era seguro permanecer en la habitación. Le dispararon desde fuera de la ventana y fue asesinado. Su cuerpo cayó por la ventana. Afortunadamente Willard Richards sólo recibió un ligero rasguño en su oreja.
La turba corrió hacia afuera para estar seguros que José había muerto; mientras salían, Willard Richards escondió a John Taylor quien todavía estaba vivo, ya que esperaba que la turba regresara, pero no lo hicieron. Samuel, el hermano de José Smith, había escuchado sobre las amenazas a la vida de José e iba en camino a Cartago. Llegó la misma tarde y fue él que escribió la carta para Nauvoo contándoles a los santos que su profeta y su hermano Hyrum habían muerto.
La cárcel de Cartago fue usada como cárcel por 25 años. Luego fue convertida en una casa. La Iglesia compró el edificio y la propiedad en 1903 por $4,000. José F. Smith era el presidente en el momento que se compró la casa. La Iglesia no empezó su restauración si no hasta 1938. Ahora está abierta para visitas guiadas.

