Sacrificio
Sacrificio
Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (conocida casualmente como la Iglesia Mormona) a menudo utilizan la palabra “sacrificio”, pero, ¿a qué se están refiriendo cuando hablan de “hacer un sacrificio”?
La Guía para el Estudio de las Escrituras ofrece una buena explicación:
“En la antigüedad, el término sacrificio significaba santificar algo o a alguien. Actualmente ha cobrado un significado diferente, que es el de renunciar a algo o sufrir la pérdida de lo mundano por el Señor y su reino. Los miembros de la Iglesia de Jesucristo deben estar dispuestos a sacrificar a todo por el Señor. José Smith enseñó que “una religión que no requiere el sacrificio de todas las cosas, nunca tiene el poder suficiente con el cual producir la fe necesaria para llevarnos a vida y salvación. Viéndolo desde una perspectiva eterna, las bendiciones que se obtienen por medio del sacrificio son mucho más grandes que cualquier cosa a la que se renuncie.
Después de la expulsión de Adán y Eva del Jardín de Edén, el Señor les dio la ley de sacrificio. Esta ley consistía en la ofrenda de las primicias de sus rebaños, a semejanza del sacrificio futuro del Unigénito de Dios (Moisés 5:4-8). Esta práctica continuó hasta la muerte de Jesucristo, la cual puso fin al derramamiento de sangre como ordenanza del evangelio (Alma 34:13-14). En la actualidad, los miembros de la Iglesia participan del sacramento del pan y del agua (Santa Cena) en memoria de la ofrenda de Jesucristo. También se les pide a los miembros de la Iglesia de nuestros días que ofrezcan el sacrificio de un corazón quebrantado y un espíritu contrito (3 Nefi 9: 19-22), lo cual significa que deben ser humildes, tener el espíritu de arrepentimiento y estar dispuestos a obedecer los mandamientos de Dios”.
Los miembros también hablan de sacrificios al dedicar su tiempo, energía y talentos a la Iglesia. Aquellos que no son miembros de la Iglesia pueden sentir que los mormones sacrifican mucho más que eso al vivir las normas de la Iglesia, al vivir la Palabra de Sabiduría, o la estricta Ley de Castidad. Pero, como se mencionó en la cita anterior, los mormones creen que: “las bendiciones que se obtienen por medio del sacrificio son mucho más grandes que cualquier cosa a la que se renuncie”.
El profeta José Smith explicó la relación entre el principio de la fe y el principio de sacrificio:
Es por medio del sacrificio de todas las cosas terrenales que los hombres saben que están haciendo las cosas que complacen a Dios. Cuando un hombre ha ofrecido en sacrificio todo lo que tiene por la verdad, sin retener ni siquiera su vida, y creyendo ante Dios que ha sido llamado a hacer ese sacrificio porque busca hacer Su voluntad, sabe, con toda seguridad, que Dios acepta y aceptará su sacrificio y ofrenda, y que no ha buscado, ni buscará su faz en vano. Bajo estas circunstancias, él puede obtener la fe necesaria para asirse de la vida eterna (Lectures on Faith [1985], 69).

