Gran apostasía
Durante el ministerio de Jesucristo, Él organizó Su Iglesia. Llamó a apóstoles y profetas y les dio autoridad para actuar en Su nombre y enseñar el evangelio. Esta autoridad es Su sacerdocio. En Lucas 6: 12-16 se lee que Jesús escogió apóstoles: “En aquellos días fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles: a Simón, a quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote, Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor.” Es importante entender que el sacerdocio no es un grupo de sacerdotes, sino la autoridad de actuar en el nombre de Dios.
Después de que Cristo fue crucificado, los apóstoles y profetas que Él llamó continuaron recibiendo revelación para la Iglesia y del evangelio. Registraron estas instrucciones en las escrituras y se las enseñaron a las personas. Los apóstoles y profetas fueron a diferentes tierras a enseñar el evangelio pero fueron rechazados. La Biblia enseña que aun algunos miembros de la Iglesia de Cristo comenzaron a alejarse de las enseñanzas del evangelio.
Muchos de los apóstoles y miembros justos de la Iglesia de Cristo fueron muertos por los inicuos, y el sacerdocio junto con la Iglesia de Cristo fueron quitados de la tierra. La Persecución de aquellos llamados “cristianos” comenzó el primer siglo por el Imperio Romano. Para finales del tercer siglo, se construían monumentos para celebrar la extinción de los cristianos. Ya no se podía recibir revelación porque ya no había quién la recibiera. Ya que los hombres no podían recibir revelaciones ni conocimiento de Dios, el hombre comenzó a depender de su propia sabiduría para interpretar las escrituras y las enseñanzas de Cristo. Esto causó mucha confusión y falsas ideas de Dios y Su Iglesia.
Todo lo que quedaba eran fragmentos de la Iglesia de Cristo y esto a menudo se mezclaba con prácticas paganas o prácticas de otras religiones. El mundo cayó en apostasía, que significa que la verdad del evangelio no estaba en la tierra. No había profetas que guiaran a las personas y el hombre quedó solo con su propia sabiduría. Esto no significa que Dios se olvidó por completo de la humanidad. Hubo ocasiones en las que el hombre fue guiado a ciertos lugares o ciertas ideas. Por ejemplo, los miembros de la Iglesia Mormona creen que Cristóbal Colón fue guiado al continente americano por el Espíritu y que el descubrimiento del continente americano era esencial en el plan de Dios para Sus hijos. Esta nueva tierra proveyó un lugar para que se formara un nuevo gobierno, un gobierno que incluía en su estructura la tolerancia hacia las otras religiones. Los mormones también creen que los reformadores, tal como Martín Lutero, fueron inspirados por Dios.
La restauración de la Iglesia de Cristo se llevó a cabo a través de José Smith (Joseph Smith). En 1830, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días fue organizada oficialmente y la Gran Apostasía terminó. La autoridad para actuar en el nombre de Dios había sido restaurada. Ahora hay otra vez apóstoles sobre la tierra, y un profeta que guía la Iglesia a través de revelación y el poder del sacerdocio.

