Arrepentimiento
En la doctrina mormona, el arrepentimiento es: “un cambio que se efectúa en el corazón y en el modo de pensar, lo cual significa adoptar una nueva actitud en cuanto a Dios, en cuanto a uno mismo y en cuanto a la vida en general. El arrepentimiento implica que la persona se aleje del pecado y entregue su corazón y su voluntad a Dios, sometiéndose a los mandamientos y deseos del Padre y abandonando el pecado. El verdadero arrepentimiento nace del amor por el Señor y del deseo sincero de obedecer sus mandamientos. Toda persona responsable de sus actos ha pecado en alguna forma y debe arrepentirse a fin de progresar hacia la salvación. Nuestro arrepentimiento se hace efectivo y es aceptado por Dios sólo mediante la expiación de Jesucristo.” (Guía para el Estudio de las Escrituras).
Pasos del arrepentimiento
1. Sentir tristeza según Dios
- Esto incluye el reconocer que se ha cometido un pecado.
- Debe incluir un verdadero pesar por lo que hemos hecho y por cualquier dolor que pudimos haber causado a otros por nuestro pecado.
2. Confesar a Dios
- Orar y hablar sinceramente con el Padre Celestial acerca de lo que hemos hecho.
- Si el pecado es serio, necesitamos confesarlo al obispo y él nos indicará lo que debemos hacer.
3. Pedir perdón
- Pedir perdón a Dios en oración.
- Perdonar a aquellos que nos han causado daño.
- Perdonarnos a nosotros mismos y recordar que Dios todavía nos ama.
4. Restituir
- Hacer todo lo posible para arreglar los problemas causados por nuestro pecado.
- Pedir perdón a los que hemos dañado por nuestro comportamientos y demostrar un cambio de corazón.
5. Abandonar el pecado
- Esforzarnos por no cometer el mismo pecado.
- Continuar el esfuerzo de obrar para eliminar el pecado de nuestra vida.
El presidente Spencer W. Kimball enseñó:
Si buscamos sinceramente la ayuda de nuestro Padre Celestial y aplicamos los pasos que constituyen la doctrina de arrepentimiento, entonces encontraremos la paz y el gozo en esta vida y en la eternidad. Es nuestra gran oportunidad el experimentar la paz del arrepentimiento y el gozo del perdón, y después proclamar el camino a los demás. Una vez que hemos encontrado esta paz, debemos dar testimonio de ello y enseñar a los demás cómo obtenerlo. Esto lo hacemos al demostrar longanimidad, ser bondadosos, mansos y tener el amor puro de Cristo por toda persona que conozcamos. Éste es nuestro llamamiento como Santos de los Últimos Días. Éste es nuestro gozo y nuestra bendición. (“The Gospel of Repentance,” Ensign, Oct. 1982, 2 Traducción libre).

