Obispos mormones
Obispos mormones
Los obispos de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (a la cual se le conoce como la Iglesia Mormona) son los líderes de un barrio (congregación local). Los líderes de la Iglesia, incluyendo a los obispos, son un clérigo laico. Esto significa que prestan sus servicios como voluntarios y no reciben ningún pago por ellos. Un obispo tiene muchas responsabilidades. Comúnmente se le llama el “padre del barrio” porque él está encargado de suplir las necesidades, tanto espirituales como temporales, de todas las familias y los individuos de su barrio. A causa de esto, se le considera el líder espiritual de la congregación. Dos otros hombres son llamados para ayudar al obispo con sus deberes. A estos hombres se les conoce como el primer y segundo consejero en el obispado. Porque las responsabilidades y deberes de un obispo son numerosos y variados, este artículo se dividirá en secciones diferentes.
El presidente del Sacerdocio Aarónico
En este papel, el obispo es responsable de todos los hombres y mujeres jóvenes de su barrio. En una publicación emitida por la Iglesia que se titula “Obispos Santos de los Últimos Días: Ministros laicos que saben algo del servicio” dice:
Una de sus prioridades importantes es ayudar a los padres a satisfacer las necesidades espirituales de sus jóvenes- edades entre 12 y 18 años. El se reúne con frecuencia con estos adolescentes, uno a uno, para ayudarlos a que resuelvan sus dificultades personales y a que se fijen metas que les animen a vivir en armonía con las enseñanzas de la Iglesia. Por causa de que su papel complementa los esfuerzos de los padres, él anima a la juventud a que sean abiertos con, y a que busquen consejo de sus padres en todos los aspectos de sus vidas. Ayuda a la gente joven y a los adultos a prepararse y a vivir dignamente para entrar a los templos Santos de los Últimos Días. También aprueba y ayuda a planear todas las actividades de la juventud del barrio, enseñando habilidades de liderazgo a la juventud y entrenándolos para que sirvan y que se apoyen unos a otros (lds.org).
El sumo sacerdote presidente
En esta capacidad al obispo se le dan las llaves para guiar espiritualmente a su barrio. Su autoridad permanece dentro de los límites de su barrio. No tiene autoridad para presidir sobre ninguna otra parte de la Iglesia. En esta posición, el obispo preside sobre reuniones de consejo del barrio y reuniones ejecutivas del sacerdocio (estos dos grupos incluyen miembros en varios llamamientos que ayudan al obispo a saber de las necesidades de los miembros y a tomar decisiones para el barrio).
Juez en Israel
En Doctrina y Convenios 107:73-74 dice:
Éste será el deber del obispo…al que se haya conferido el sumo sacerdocio según el orden de Melquisedec. Así que, será un juez, sí, un juez común entre los habitantes de Sión, o en una estaca de Sión, o cualquier rama de la Iglesia donde sea apartado para este ministerio, hasta que se ensanchen las fronteras de Sión, y se haga necesario tener otros obispos o jueces en Sión o en otras partes.
En esta capacidad el obispo sostiene entrevistas para determinar la dignidad para tales cosas como recomendaciones del templo (las cuales demuestran la dignidad de una persona para entrar en los templos Mormones), ordenación al sacerdocio (para los hombres), y llamamientos misionales. También es la persona a la que se le confiesan los pecados graves que las personas han cometido. Él después determina la mejor manera de tratar con estos pecados y ayudar a la persona a arrepentirse. En este papel, un obispo es también un consejero y es capaz de dar consejo tanto espiritual como temporal.
Asuntos temporales
En Doctrina y Convenios 107:68 se lee, “porque el oficio de obispo consiste en administrar todas las cosas temporales.” En esta área, el obispo es responsable por las finanzas y los registros del barrio. Recibe los diezmos y ofrendas de los miembros, y coordina el presupuesto del barrio.
Servicios de bienestar
“Y el obispo…debe viajar…buscando a los pobres para satisfacer sus necesidades, haciendo humildes a los ricos y a los orgullosos” (DyC 84:112). El élder J. Reuben Clark dijo lo siguiente acerca del papel del obispo en el servicio de bienestar:
Al obispo se le dan todos los poderes y responsabilidades que el Señor ha prescrito específicamente en Doctrina y Convenios para el cuidado de los pobres…A nadie más se le encarga este deber y responsabilidad, a nadie más se le bendice con todo el poder y las funciones necesarias para esta obra…
Por la palabra del Señor el mandato exclusivo de cuidar, y la discreción exclusiva en el cuidado de los pobres de la Iglesia reside en el obispo…Es su deber exclusivo determinar a quién, cuándo, cómo, y cuánto se le dará a un miembro de su barrio de los fondos de la Iglesia y como ayuda del barrio.
Ésta es su obligación mayor y solemne, impuesta por el Señor mismo. El obispo no se puede escapar de este deber; no lo puede pasar por alto; no lo puede delegar a otro, y así liberarse. Cualquier ayuda que pida, él sigue siendo responsable. (Citado por Marion G. Romney, “El papel de los obispos en los servicios de bienestar,” Ensign, La Liahona, Nov. 1977, p. 79).
De este pasaje, es obvio que el bienestar es un papel importante del obispo. Cuando las familias se encuentran en problemas financieros, el obispo es responsable de asegurarse que sus necesidades básicas sean provistas. Puede hacer esto al ayudarles a crear un presupuesto y un plan de reducción de deuda, al proveer ayuda temporal, o simplemente al darles consejo.
Otros roles del obispo
Un obispo preside y dirige reuniones. Se le pide a menudo presidir en funerales. Donde sea legal, el obispo puede también efectuar matrimonios civiles.

